26 de marzo de 2017

• LAS AMIGAS LOCAS DEL AMOR•


     "Siempre he dicho que deberías dedicarte más a escribir" 

                                              Elgran Ausente, Calle Llargarto.


            Algunas locas, aún morimos de amor. A veces varias veces el mismo día con un roce, un pensamiento, una palabra, con un sueño, con un beso morimos, y como estamos acostumbradas a morir, nacemos inmediatamente después, contentas de haber podido morir, no perdemos la memoria, precisamente el recuerdo de ese instante que te hace morir, es el que te devuelve a la vida. 

           No solemos contarlo. Es difícil  de entender  y aún más de explicar, pero entre nosotras nos reconocemos, y cuando nuestras miradas se cruzan, sabemos que somos ramas de un mismo árbol. Es fantástico, mágico y maravilloso poder morir de amor, es un aprendizaje duro y difícil; claro, . Todos pretendemos agarrarnos a aquello que queremos, pero una vez que aprendemos a soltar, es cuando comenzamos a disfrutar. 

               Las locas somos así. Como sabemos lo complicado que es el amor, ponemos el alma en cada beso por si es el último, o el primero; nunca se sabe, y como nos sobra mucho amor, no lo derrochamos, intentamos llevarlo donde vamos. Por ello, con el tiempo,  la técnica va haciéndose más fácil y gratificante. 

Si te tropiezas con una amiga del amor, susúrrale al oído sin miedo... 



  ... de mi loca amiga, hernandina, M. Ezk .
                                        

23 de marzo de 2017

• VAMOS A CONTAR MENTIRAS •2.7




El virus que colaste el otro día,
despertó mi apetito visceral, 
entre mi corazón y mis costillas,
yo, inmune me creía a cosas tal.


Tus enzimas en vez de dar tortura,
me hacen, de abajo a arriba, cosquillas,
en cama, sin pastillas, sin vacuna.
tu forma de matarme me asesina. 


Los verbos me hacían, boca a boca,
beber locura carnal y achicoria,
y haciendo de las mías en las tuyas 
nos metemos nuevamente en discordia. 


Parda esfinge con botas que me partes
con una sola gota de sudor,
lo suficiente para emborracharme, 
para olvidar mentiras que sé yo.


Y con San Valentín en cada esquina,
tirando vanas flechas de fogueo 
a las sombras desnudas que veía
con la huella insoportable del deseo.



Elgran Ausente.  

Poesía, re escrita y retocada por un servidor , en Calle Llargarto, marzo 2017. 


...a María Ezk



12 de marzo de 2017

• POEMA DE MIGUEL HERNANDEZ PARA UN 12 de MARZO •


12/Marzo/ La eternidad 

Sentado sobre los muertos
que se han callado en dos meses,
beso zapatos vacíos
y empuño rabiosamente
la mano del corazón
y el alma que lo mantiene.

Que mi voz suba a los montes
y baje a la tierra y truene,
eso pide mi garganta
desde ahora y desde siempre.

Acércate a mi clamor,
pueblo de mi misma leche,
árbol que con tus raíces
encarcelado me tienes,
que aquí estoy yo para amarte
y estoy para defenderte
con la sangre y con la boca
como dos fusiles fieles.

Si yo salí de la tierra,
si yo he nacido de un vientre
desdichado y con pobreza,
no fue sino para hacerme
ruiseñor de las desdichas,
eco de la mala suerte,
y cantar y repetir
a quien escucharme debe
cuanto a penas, cuanto a pobres,
cuanto a tierra se refiere.

MIGUEL HERNANDEZ



Dalí "El Caballero de la muerte"

11 de marzo de 2017

• PEQUEÑOS FRACMENTOS DE UN ROTO •



(pequeño fragmento de un roto)

... era un mundo ajeno y sórdido, en el que sobrevivir era cosa de mantenerte como un poste de telégrafos,  impasible e íntegro. Pero sobre todo legal contigo mismo, sin traicionar tus principios para conseguir el fin. Todo, no valía entonces. Hoy con la conciencia  menguada y, probablemente mermada, guiado quizá por los fantasmas y espectros que en mi viviero, años atrás, salgo en cuanto puedo buscando la profundidad, la sencillez natural: la oscuridad plateada de la noche, la confidencial y exclusiva mirada de la luna llena, o el guiño de soslayó de la misma luna turca, y embadurnarme, igual que de niño con el chocolate, de esa sensación, que no siempre me llega. Y me fijo en las pequeñas estrellas dibujando peces y nombres de mujer sobre ellas con mi dedo, o en las montañas recortadas por la anaranjada luz de la ciudad. La oscuridad me regala posibilidades inimaginables, de ver  la muerte crucificada en un olivo goyesco y fantasmagórico, o rezarle a "La Milagrosa" con su pie inamovible ahogando a la serpiente verde de cada día, medio esculpida medio dibujada en las viejas rocas calizas, mortificadas durante siglos por los elementos. Me pregunto si sólo yo veo esas cosas en la oscuridad.  Compinchandome como testigo mudo de sus rincones más bellos y más oscuros. De nuevo siento la noche en mi piel, en mis venas, en mis manos incluso en mi sexo. Pero antes del amanecer, me escurro, al igual que agua de lluvia, por las angostas troneras, las acequias abiertas y las cunetas bien afeitadas que llevan su agua al río, y tinto sus aguas de azul marino, me disuelvo entre remolinos. Desaparezco. Pero al desembocar en el mar, la sal cura mi materia que se une a los elementos que vuelven a unirse en una evaporación crepuscular,  y renazco entre nubes azul celeste, que embellecen los rayos del sol de la mañana.

                        Elgran Ausente 


Calle Llargarto, otoño 2016.