28 de marzo de 2017

• DE CAMINO A LA LOCURA - Espinelas - •

   ObraDon Quijote en Nueva York. 

Por ir a comprar tabaco
me ladra el afilador,
ni que fuese un ruiseñor
y yo un verde pajarraco.
Y como no contra ataco, 
el gato pardo me araña 
las suelas con mala saña. 
Si a mi me gusta su humo
cuando espero y cuando fumo;
no me des más la castaña.
                      -
Por ir a aparcar el coche
me sitiaron ambas plazas 
disparando calabazas,
por tardar mil y una noche.
Indio emplumado alimoche,
ristra de vainas sin sables,
boca con muertos fotables,
tu mentolada moral 
no hiende el aliento fecal,
así que, por dios, ni me hables.
                      -
Me cortaré mis tendones
con cuchillo y tenedor,
podré soportar tu hedor,
pero no me da -mil perdones-
ni sale de mis cojones.
Me voy, que Castilla es ancha, 
camino a la avalancha 
de paranoias sagaces,
de locuras perspicaces;
sí... como un poeta en La Mancha.

josetxu errek®Elgran Ausente 

Carrer Llargarto 2017 primavera

26 de marzo de 2017

• ALGUNAS AMIGAS LOCAS •


     "Siempre he dicho que deberías dedicarte más a escribir" 

                                              Elgran Ausente, Calle Llargarto.


            Algunas locas, aún morimos de amor. A veces varias veces el mismo día con un roce, un pensamiento, una palabra, con un sueño, con un beso morimos, y como estamos acostumbradas a morir, nacemos inmediatamente después, contentas de haber podido morir, no perdemos la memoria, precisamente el recuerdo de ese instante que te hace morir, es el que te devuelve a la vida. 

           No solemos contarlo. Es difícil  de entender  y aún más de explicar, pero entre nosotras nos reconocemos, y cuando nuestras miradas se cruzan, sabemos que somos ramas de un mismo árbol. Es fantástico, mágico y maravilloso poder morir de amor, es un aprendizaje duro y difícil; claro, . Todos pretendemos agarrarnos a aquello que queremos, pero una vez que aprendemos a soltar, es cuando comenzamos a disfrutar. 

               Las locas somos así. Como sabemos lo complicado que es el amor, ponemos el alma en cada beso por si es el último, o el primero; nunca se sabe, y como nos sobra mucho amor, no lo derrochamos, intentamos llevarlo donde vamos. Por ello, con el tiempo,  la técnica va haciéndose más fácil y gratificante. 

Si te tropiezas con una amiga del amor, susúrrale al oído sin miedo... 



  ... de mi loca amiga, hernandina, M. Ezk .
                                        

23 de marzo de 2017

• VAMOS A CONTAR MENTIRAS •2.7




El virus que colaste el otro día,
despertó mi apetito visceral, 
entre mi corazón y mis costillas,
yo, inmune me creía a cosas tal.

Tus enzimas en vez de dar tortura,
me hacen, de abajo a arriba, cosquillas,
en cama, sin pastillas, sin vacuna.
tu forma de matarme me asesina. 

Los verbos me hacían, boca a boca,
beber locura carnal en achicoria,
y haciendo de las mías en las tuyas 
nos metemos nuevamente en discordia. 

Parda esfinge con botas que me partes
con una sola gota de sudor,
lo suficiente para emborracharme, 
para olvidar mentiras que sé yo.

Y con San Valentín en cada esquina,
tirando vanas flechas de fogueo 
a las sombras desnudas que veía
con la huella insoportable del deseo.


Josetxu Erreke®Elgran Ausente.

Poesía, re escrita y retocada por un servidor , en Calle Llargarto, marzo 2017. 


...a María Ezk



12 de marzo de 2017

• POEMA DE MIGUEL HERNANDEZ PARA UN 12 de MARZO •


12/Marzo/ La eternidad 

Sentado sobre los muertos
que se han callado en dos meses,
beso zapatos vacíos
y empuño rabiosamente
la mano del corazón
y el alma que lo mantiene.

Que mi voz suba a los montes
y baje a la tierra y truene,
eso pide mi garganta
desde ahora y desde siempre.

Acércate a mi clamor,
pueblo de mi misma leche,
árbol que con tus raíces
encarcelado me tienes,
que aquí estoy yo para amarte
y estoy para defenderte
con la sangre y con la boca
como dos fusiles fieles.

Si yo salí de la tierra,
si yo he nacido de un vientre
desdichado y con pobreza,
no fue sino para hacerme
ruiseñor de las desdichas,
eco de la mala suerte,
y cantar y repetir
a quien escucharme debe
cuanto a penas, cuanto a pobres,
cuanto a tierra se refiere.

MIGUEL HERNANDEZ



Dalí "El Caballero de la muerte"

11 de marzo de 2017

• PEQUEÑOS FRACMENTOS DE UN ROTO •



(pequeño fragmento de un roto)

               ... era un mundo ajeno, sórdido, en el que sobrevivir era cosa de mantenerte como un poste de telégrafos; recto y en alta tension . Pero sobre todo legal contigo mismo, sin traicionar tus principios más básicos para alimentar la vanidad, en vez de luchar por el fin , sin tener que justificar los medios. Todo, no me valía. 

                 Hoy con la conciencia  menguada y, probablemente mermada, guiado quizá por los fantasmas y espectros que en mi viviero, años atrás, salgo en cuanto puedo buscando la profundidad fotográfica con el filtro de mis ojos, fondos sin ruidos mecánicos,  la sencillez natural, el rostro plateado de la noche, la confidencial y exclusiva mirada de la luna, o el guiño de soslayó de la misma; ésta noche turca, y embadurnarme, igual que de niño, con el chocolate.. y tener esa sensación de que mañana lunes no hay cole. 


            Tumbado en la grama humeda,  cuento pequeñas estrellas, dibujando peces o nombres de mujeres sobre ellas con mi dedo, hasta que llego a montañas recortadas por anaranjada luz una ciudad que parece en llamas. La penumbra me regala la posibilidad inimaginable; puedo ver la muerte crucificada en un olivo de perfil goyesco...  fantasmagórico. Esculpida, medio dibujada en las viejas rocas calizas, mortificadas durante siglos por los elementos, puedo distinguir perfectamente a la Virgen "La Milagrosa" con su pie inamovible ahogando a la serpiente verde de cada día. Me pregunto si sólo yo veo esas cosas en esta rara oquedad. Quizá he de compincharme conmigo mismo como testigo mudo de sus rincones  tan  bellos y negros, guardando el secreto.


                De nuevo siento el relente en mi piel y se alborotan en mis venas, mis manos incluso en mi sexo. Pero antes del amanecer me escurro, igual que agua de lluvia, por las angostas troneras, por las acequias abiertas y las cunetas bien afeitadas para llevar el agua clara al río, y tinto sus aguas de azul marino, disolviendome entre remolinos hasta formar parte del río, y desaparezco. Pero al desembocar en el mar, la sal marina, las algas y los erizos muertos regeneran mi materia, uniendo mis elementos que vuelven a articularse en una ebullición crepuscular. Y por unos segundos me invento un mundo nuevo, entre nubes celestes,  enriqueciendo su belleza con los primeros rayos de sol de la mañana, es justo entonces cuando me retiro y puedo dormir.

                        Josetxu Erreke♤Elgran Ausente 


Calle Llargarto, otoño 2016.