6 de febrero de 2017

A ELEGIR POR EL CLIENTE

          Veo y leo, salvo raras excepciones, el mismo abanico de palabras o repertorio escritos si se trata de tan normal, como necesario en la vida; el amor. Y flipo en colores.

          El amor, cuando es otra cosa menos amor, está sobre valorando. En nombre del amor todo es justificable; tremend curalotodo. 

          Personalmente creo que en pocas ocasiones se habla del amor en si y en estado puro, y cuando se escribe sobre ello, tristemente, y en no pocas ocasiones es para darle una definición pocas veces razonable. Y tan campantes. También lo hacen con la felicidad, pero eso me la treñae al pairo, allá cada uno. Se escibre mucho del "mientras tanto" - no del amor- de la pasión grata y generosa; algo incompatible completamente. De la lujiria según cliente, de la incondicional fidelidad, los cuernos. Tambien estornudan escritos y después ni se limpian la nariz, de insoportables esperas, la esperanza perdida y la otra, del sexo, de la impaciencia, del egoísmo que es querer simplemente a una persona, en vez de amarla como se merece. El verbo "querer" es posesivo de por si, e individual. Es decir, se escribe de los medios y circunstancias para conseguirlo, pero no del amor.

          Leo, lamentablemente, a chavales, y no tan chavales, dominados por el complejo de "La Cenicienta" o "El Ceniciento",  buscando, por todos lados, a un príncipe, color a elegir por el cliente,  donde sencillamente hay un hombre - y posiblemente asustado por el despliegue- Y hombres besando ranas, sapos y culebras, y si hace falta, hasta debajo de las piedras, esperando que algún día de estos, una de ellas, se convierta en su particular Cenicienta. Incluso estoy  seguro que algun@ habrá que guardan en el "combi refrigerado" unas perdices escabechadas para ese día. Y lo que soy incapaz de comprender es, que muchos de ellos, los que abajo firman tales escritos supuestamente de amor - aún no sé cómo calificarlos- tienen pareja estable desde hace años . Y me pregunto si la poesía, el verso y la flor de piel están aquí sujetos a los bolígrafos o manos de mercenarios al servicio de la pegajosa vanidad. Ahí lo dejo.

Mucha paciencia a todos ellos, la van a necesitar.

                                                  Elgran Ausente.