4 de enero de 2017

EN EL NOMBRE DEL CAOS






Confundí el silencio con la calma,
pues el aceite y agua de mis venas
se enfrentan con la furia de dos hienas,
librándome del mal mi propia alma.  

Inquietud, que oculta tras tu enjalma
mi paz destripas y de fuego llenas, 
arde un tiovivo y gira a malas penas,
mi áspera aura herida se desalma.

Somieres que parecen sepulturas
donde me olvido de las más osuras
caras de mí, su ínclito enemigo,

llevándome a la frase que les digo:
esperanza cumplida, sueño ahorcado.
Soy Abel y Caín. Hola, encantado.


Josetxu Erreke®Elgran Ausente. 


Ronessa mayo de 2018