31 de diciembre de 2014

The Poghes. Fairytale of New York



"Era Noche Buena, cariño,
en la celda de los borrachos
un viejo me dijo que, él no vería otra.
y entonces cantó una canción: 
"El raro rocío de la Vieja Montaña"
aparté la cara y soñé contigo ...

Tuve un golpe de suerte

y vino diez y ocho de uno; 
tengo la sensación
se que este Año es para los dos, 
así que Feliz Navidad "

The Pogues




28 de diciembre de 2014

• MIL BOCAS PARA EL SOL •2.7





Yo escapo de los cuentos color rosa
de la felicidad pre ganancial,
no atesoro ni busco tal final,
me hurga la mala vida, harta curiosa. 

Camino por la senda tenebrosa
en la falla que choca lo real
y lo imposible, estrépito mental
de metralla encajada y dolorosa

que aquí dejo, en el dorso del reverso,
notas, sueños, olores, fantasías
sin sabores, la blusa de la luna.

y el rastro de su noche tan disperso
que en tantas madrugadas me escondías,
tras mil bocas, el beso sólo en una.

Elgran Ausente.


24 de diciembre de 2014

ESQUILMADO VECINO DE AL LADO



Esquilmado vecino de al lado:

Aprovecho las fiestas navideñas, no para firmar tregua o paz vecinal alguna, o pedirte perdón por haber condimentado, en fatal descuido, con extracto de jalapeño la tarta de tu… cincuenta y largos cumpleaños?  No, te escribo porque me he propuesto comunicarme más en estas fechas tan entrañables. Interactuar, creo que le dicen ahora, y como leerás a continuación lo llevo regular, hermano. Mejor, te cuento:

Me han dicho que mi madre me está cosiendo, mansamente,  mis iniciales en una soga de esparto valenciano, como regalo de Reyes. Mi viejo no me comentó nada cuando el pasado domingo tras una charla acalorada, me hizo bajar de su coche plena autovía, cerca de un cartel publicitario que decía: “Vuele a casa por navidad”; siempre tan detallista. Ah! y estos días mi novia los pasa en Italia con su familia, en Verona concretamente, la cuidad de los enamorados, de los chicles y los candados -tiene guasa la cosa- espero que me mande una postal…

¿Sabes? La sombra de mi hermano me persigue empuñando una quijada de burro por los aparcamientos  subterráneos de la ciudad. Y mi cuñada me incluye, cada vez que oye mi nombre, en la lista de los diez terroristas más buscados del mundo, por haberme emborrachado en su boda, jodiéndole el baile nupcial al resbalar con los hielos del vozka con limón que minutos antes, tras un mal paso, derramé sobre el suelo de la pista de baile, en mi etílico viaje. Mi cuñada cayó monda y lironda; no se enteraron de que el vozka con limón era mío hasta ver el video de la boda. Mi otro hermano vende seguros de vida y a veces canta y toca la guitarra en el mismo grupo de pop-rock de hace treinta años, con los mismos músicos que lo formaban hace treinta años y las mismas canciones que escuchaban hace treinta años. A veces me dice donde actúan para no coincidir esa noche, ni con él ni con su señora, mi otra cuñada. Ambos quieren adoptar una niña oriental. Yo no llevo la cuenta, pero creo que dentro de unos años, mi hermano y cuñada, cumplirán treinta años, también, intentado adoptar una niña oriental; la niña oriental, que ya es toda una mujer, a perdido ya toda esperanza, obvio.

¿Recuerdas a Rosario, mi querido vecino perdulario? Rosario se llamaba mi perra. Era la perra con los ojos de gata más bellos que se vieron de aquí a Granada. Despareció hace años sin dejarme un cicatero pis en la alfombra recién comprada. Todos los años por estas fechas imagino que vuelve a morderle el trasero feo y carnoso de tu shar pei. Y todo queda en eso.

Pero veo algo que cambia en los pajaritos de mi cabeza. Últimamente han ganado tamaño y oscurecido sus plumajes, e igual que Pinocho sus picos negros y acerados crecen de forma siniestra, miran amenazantes mis ojos, sus muecas y risas me dan que pensar, y mal: parecen cuervos y no sé si están de coña o tienen antojos... Cría cuervos, dice el dicho.

Bueno, aquí me despido funesto vecino. No sin antes, por si acaso esta noche Papá Noel se cuela por el hueco de la chimenea, dejarle un calcetín, lo que queda de botella de Bourbon, un peta de maría y un par de anfetas, no sea que, por no dejar, piense que he sido malo y me deje una guillotina en mi ventana. 

Instado a sufrir tu presencia más pronto que tarde, te deseo un año cuadrado.

                Elgran Ausente.




PD:  Sabiendo que eres tu quien roba mi correspondencia de mi buzón, esta carta te la dejo en el tuyo.