17 de noviembre de 2014

• PASAJERO N° 16 •





Desde la cofradía al astillero
pasando por el faro de poniente,
un sol parsimonioso y decadente
impone un horizonte pasajero.

Los barrios altos lucen el albero,
los bajos, un magenta intermitente, 
las nubes, en su centro un tinto ardiente, 
y la ciudad, el gris del desafuero.

Todo es luces, aristas que de frente
se entregan a su suerte y derrotero
de avistar a la muerte finalmente.

El tiempo, cruel verdugo y hasta fiero,
que en cada ocaso busca en su pendiente

la puerca risa del sepulturero.

 Josetxu Errek®Elgran Ausente.  


                                                         
Escrito en "Ultraversal foro literario"  mayo 2014 y retocado por un servidor en Maigmó, 2018